
Lo mejor de lo mejor,el capi no tiene precio.
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INIESTA Y MONTOYA, DESCARTADOS Andrés Iniesta, tal y como había anunciado Pep Guardiola en la rueda de prensa no participó en el partido. El otro descartado fue el lateral del Barça B, Martín Montoya. A BENEDITO LE REQUISARON UNA ESTELADA El que fuera candidato a la presidencia del FC Barcelona, Agustí Benedito, ha contado que mientras entaba con un grupo de gente, la policia le ha requisado una estelada y la lanzó a la papelera. SIGUEN INCUMPLIENDO LA NORMATIVA El FC Barcelona realizó una queja formal porqué el Real Madrid no regó el campo una hora antes del comienzo del encuentro tal y como establece la norma. RAFA NADAL VIO A "LOS DOS MEJORES EQUIPOS DEL MUNDO" El tenista Rafa Nadal presenció el encuentro entre Real Madrid y Barcelona y comentó que "el Barça era el favorito" y que iba a ver "a los dos mejores equipos del mundo." FERGUSON, OJEADOR El entrenador del Manchester United, Alex Ferguson, presenció el partido en el Santiago Bernabéu. Recordemos que el Manchester es el equipo que tiene mejor encarrilado su pase a la final por la otra parte del cuadro UNA VOZ DE MUJER HABLÓ EN CATALÁN EN EL BERNABÉU Fue Dolors Romero, una empleada del Barça con 25 años de antigüedad tuvo la suerte de poder hablar en catalán por los altavoces del Bernabéu. ESTELADAS EN LA BASURA No solamente la de Agustí Benedito acabó en la basura, también se vieron varios sacos de basura llenos de esteladas. MESSI DEBUTÓ CON DOBLETE EN 'SEMIS' Leo Messi marcó con el del pase de Afellay su primer gol en unas semifinales de Champions League. PUYOL SE LLEVÓ EL BALÓN Al finalizar el partido se vio a Carles Puyol correr para coger el balón y llevarsélo, no sabemos si para regalárselo a Leo Messi.

Dos goles de Leo Messi acercan más que nunca al Barça a Wembley. El Real Madrid se ganó a pulso acabar con 10 y no pudo frenar al mejor jugador del mundo, quien respondió con lo que él domina: el fútbol
Sin duda, el tercero de los cuatro clásicos se presentaba como el más caliente. Sobre todo, después de la batalla de la sala de prensa vivida el martes. Le tocaba hablar al balón y el argumento fue el mismo que en los dos clásicos anteriores. El Barça, a tocar. El Madrid, a esperar.
La posesión barcelonista fue insultante en la primera parte. Tanto, que llegó a exasperar a un Cristiano Ronaldo que se indignó con sus compañeros pidiéndoles una presión que él, por cierto, no suele hacer habitualmente. Fue una de las imágenes que nos dejó un primer acto de intentos de construcción contra propuestas de destrucción.
Los de Guardiola salieron a hacer lo que más les había costado en los últimos clásicos de este empacho: chutar a puerta. Probó Xavi a Casillas en el minuto 3 con un voleón desde fuera del área que el meta atajó. Después, CR7 dio las buenas tardes a Valdés con timidez, en un chut raso más inofensivo que su entrenador en rueda de prensa.
El Madrid seguía sin querer el balón. En algunas ocasiones, se lo pasaba por las manos, como Sergio Ramos en el minuto 4. Quizá demasiado pronto para que Stark sacara su primera amarilla. El alemán perdonó al de Camas y ni siquiera pitó la infracción.
Al Barça le costaba llegar, pero lo lograba a cuentagotas. David Villa la tuvo en un chut cruzado que se fue a la derecha de Casillas. Más tarde, otra vez duelo de 'pelopos' cuando Messi encontró a Xavi y éste retó a Iker, quien respondió con acierto.
El partido transcurría con el mismo guión y a los de Mourinho sólo les quedaba propner peligro en acciones a balón parado. Pero CR7 no tenía su noche y estrellaba una falta tras otra en el cuerpo de los componentes de la barrera.
Antes del descanso, Stark repartió amarillas. A Arbeloa, por una caricia de las suyas a Pedro sin balón. A Alves, por reiteración en las faltas sobre Di María o por compensar la anterior, vayan ustedes a saber.
Lo peor vino en el camino hacia los vestuarios, cuando un primer pique entre Arbeloa -para variar- y Keita. El ahora delegado madridista Chendo, genio y figura, intervino para poner paz a su manera. La cosa acabó con el meta suplente del Barça Pinto expulsado donde los ojos del respetable no llegan, al parecer por una agresión.
'LECHES' Y GOLES
Con la entrada de Adebayor por un Özil en babia, el Real Madrid parecía que iba a proponer lo que no propuso. Simplemente, Mou ordenó ensuciar más lo que ya había manchado en la primera parte. El fútbol del Barça sacaba de sus casillas a un equipo blanco que no encontraba el camino para desafiar a Valdés.
Y después de que Sergio Ramos se ganara a pulso una amarilla que le impedirá estar en el Camp Nou (y que debía ser la segunda por lo que les explicamos anteriormente), llegó el minuto 16. El minuto en el que el contundente Pepe sacó a pasear sus tacos ante Dani Alves. Stark, tras consultar con sus asistentes, tomó la decisión que encrespó al Bernabéu: el portugués, a la calle.
Fue una roja tan justa como la que se llevó -de forma verbal, como es preceptivo- Mourinho por su show en la zona de banquillos. Esos shows que tanto gustan a quienes saborean -siguiendo con aquello de la "central lechera" de la que hablaba Guardiola- el fútbol de 'leches', ese fútbol que es lícito hasta cierto punto pero que nunca debería ser más que el fútbol espectacular, el fútbol que propone el Barça desde que Guardiola dijo aquello de "abróchense los cinturones".
Evidentemente, era otro partido. 11 contra 10 y sin excusas de ese tipo para Mou, aunque él puede decir misa, visto lo visto. Era cuestión de tiempo. Cristiano, mientras, seguía a lo suyo. Otra falta a 33 metros de la meta de Valdés y el balón, a la segunda gradería, al tiempo que el de Madeira bajaba los brazos, en señal de impotencia. Es el mejor del Madrid, sin duda, pero esta vez estuvo más apagado que los aspersores del Bernabéu para regar el 'pasto'.
Fue mala noticia la lesión de Pedro tras un intento de remate, auspiciada por un 'inocente' pisotón de Marcelo que solo las cámaras de televisión vieron. Saltó al campo Afellay, quizá sin imaginar que sería el protagonista de la jugada que abrió la gloria del Barça en Chamartín. Ibi, más Ibi que nunca, puso la directa para sacar los colores a Marcelo y conectó un centro que el mejor del mundo, Leo Messi, transformó en gol.
El delirio entre los incondicionales del Barça situados en los altos del Bernabéu. Messi habló en el campo, no como quien suele ganar los partidos -o eso cree- en la sala de prensa. Dirá que contra 10 mientras piensa cómo se bebe su vasito de leche merengada antes de irse a dormir, pero lo cierto es que ese gol hacía justicia después de muchos días de honra al fútbol de 'leches', ese que solo sirve para glorificar el resultado por encima del espectáculo.
Mientras los madridistas deambulaban desesperados por el no regado césped, el Barça seguía a lo suyo. Tocar, tocar y tocar hasta que en la recta final Messi volvió a aparecer. Cristiano Ronaldo, que seguía con los brazos bajados, fue espectador privilegiado de la carrera del '10', dejando atrás a todo aquel que le desafiaba, para alojar el balón en la portería de Casillas otra vez.
0-2 y a casa, a esperar el segundo asalto del próximo martes, con Wembley en el horizonte. Guardiola dejó disfrutar de la fiesta hasta a Sergi Roberto, quien disputó los últimos instantes en lugar de Villa. Ya lo dijo Pep: Mou es el "puto amo" de la sala de prensa. Pero en el césped, el "puto amo" es Messi. Y el "puto amo" del fútbol, de ese fútbol que deslumbra y que merece premio, es el Barça. Y que se dejen de 'leches'...
Real Madrid: Casillas; Arbeloa, Sergio Ramos, Albiol, Marcelo; Pepe, Xabi Alonso, Lass; Özil (Adebayor, min. 46), Cristiano Ronaldo y Di María.
FC Barcelona: Víctor Valdés; Dani Alves, Piqué, Mascherano, Puyol; Sergio Busquets, Xavi, Keita; Pedro (Afellay, min. 71), Messi y Villa (Sergi Roberto, min. 90).
Árbitro: Wolfgang Stark (Alemania). Mostró tarjetas amarillas a Arbeloa, Sergio Ramos y Adebayor, por parte del Real Madrid y a Dani Alves y Mascherano, por parte del Barça. Expulsó con roja directa a Pinto en el descanso, por presunta agresión, a Pepe (6'1) por una entrada a Dani Alves y a José Mourinho (63'), por protestar.
Goles: 0-1, min. 76. Afellay desborda a Marcelo y Messi bate a Casillas. 0-2, min. 85. Messi se va de todo el mundo, se planta en el área y culmina su obra.
Incidencias: Lleno absoluto en el Santiago Bernabéu. 80.354 espectadores en tarde-noche agradableEl título de Liga se acerca al Camp Nou. Los goles de Villa y Messi, uno en cada parte, mantienen la ventaja de ocho puntos al frente de la clasificación, cuando sólo quedan 15 en juego. Ahora ya se puede pensar en Europa.
En el día de Sant Jordi, de las rosas y los libros, el Barça menos habitual – sin Piqué, Xavi, Iniesta, Pedro o Messi en el once inicial- regaló a la afición un trabajado y sufrido triunfo en el Camp Nou ante Osasuna. La victoria acerca descaradamente el título de Liga al FC Barcelona, que resolvió la cita previa a la ida de la semifinal de Champions con dos goles de Villa y Messi, uno en cada parte.
De esta manera, pues, el conjunto de Guardiola mantiene los ocho puntos de ventaja frente al Madrid, que antes había salido victorioso de su partido en Valencia (3-6), con únicamente cinco jornadas por delante.
Villa recupera su olfato
A pesar de tardar un rato en tomarle el pulso al encuentro debido a las muchas novedades en el once, el Barça asustó desde el principio. Villa y Afellay, los dos puñales en ataque junto a Jeffren, amenazaron la portería de Ricardo en los primeros cinco minutos. El ritmo del encuentro era más bien bajo al inicio, y el Barça no disponía de la posesión y las asociaciones habituales, pero una rápida combinación entre los tres de arriba bastó para abrir el marcador. Afellay abrió a banda, Jeffren centró y Villa remató a gol. Se acabó la sequía del ‘7’.
Aparece Valdés
El tanto no echó atrás a Osasuna, que presionaba casi siempre muy arriba la salida de balón azulgrana. A Sergio, Keita y Thiago les costaba enlazar y entenderse, tal era la incomodidad local para trenzar jugadas. Tampoco los de Mendilíbar llegaban con peligro y toda la batalla se dirimía en el centro de la cancha. Ahí solían vencer los de Guardiola, pero luego faltaba profundidad. Sí la tuvo Osasuna, sin embargo, en la última acción antes del descanso, cuando Damiá remató a bocajarro un remate que Valdés sacó bajo la línea de gol con un paradón providencial.
Sin ocasiones
El inicio de la segunda mitad, con el cambio de Iniesta por Jeffren, ha sido muy espeso por parte de ambos equipos. Al Barça seguía faltándole posesión y profundidad y Osasuna parecía conformarse con ir perdiendo por la mínima y dejar pasar el tiempo. Guardiola ha intentado activar el partido con la entrada de Messi, en lugar de Villa. Luego, Milito pidió el cambio por lesión y Xavi se apuntó al partido.
Messi sentencia
Con Iniesta, Messi y Xavi sobre el campo, el equipo mejoró sensiblemente, aunque casi siempre se seguía jugando en campo propio, con un Osasuna incansable en la presión. Se llegaba a los minutos finales con sólo un gol de diferencia. Mendilíbar arriesgó por fin y metió a Pandiani en el campo, insuficiente para crear peligro en el área de Valdés. Al otro lado del campo, en una de las pocas llegadas del Barça en una fría segunda parte, Messi acabó con la incertidumbre y anotó su gol 50 de la temporada. Huele a Liga en el Camp Nou.
Un gol de cabeza de Cristiano Ronaldo en la primera parte de la prórroga decide la final de la Copa del Rey a favor del Real Madrid (0-1), pese a las ocasiones del equipo de Guardiola.
No ha podido ser. El FC Barcelona, el 'Rey de Copas' no ha podido sumar un nuevo título tras el 0-1 de este miércoles en Mestalla, en el partido en el que el Real Madrid ha vencido al FC Barcelona. Un gol de Cristiano Ronaldo en el minuto 102 ha permitido al equipo blanco sumar su Copa número 18. A pesar del juego en ascenso del equipo de Guardiola, el partido acabó en empate a cero en los noventa minutos. El mayor acierto de los madridistas de cara a puerta ha facilitado su triunfo en la prórroga.
Posesión de balón del 70%
La primera parte ha estado marcada por el férreo marcaje de los jugadores del Real Madrid a los centrocampistas del Barça. La presión que ejercían seis jugadores blancos ha hecho que los hombres de Guardiola les costara trenzar con consistencia las acciones en ataque. A pesar de tener una posesión de balón de casi el 70% el conjunto azulgrana ha tenido que esforzarse al máximo para llegar a la puerta de Casillas.
Y es que Mourinho, sobre el campo con un 4-5-1, ha unido mucho las líneas defensivas para encoger el área de juego de los azulgranas -los emparejamientos de Pepe y Khedira con Xavi e Iniesta cerrando las líneas de pase han acentuado la presión- y ha permitido que el Madrid dispusiera de una primera ocasión de gol en el minuto 12, en un disparo de Cristiano Ronaldo, que Adriano se ha encargado de sacar fuera de la zona de peligro.
Buenas intervenciones de Pinto
La estrategia madridista, pero, se ha visto desequilibrada con una tarjeta a Pepe (26') después de cortar un contraataque de Pedro. Arbeloa podría haber recibido otra amarilla si el árbitro Undiano Mallenco hubiera sancionado su pisotón sobre Villa. A pesar de ello, quien ha visto tarjeta ha sido Pedro por una acción a destiempo en el minuto 34.
A finales de la primera parte, Pepe ha gozado de la ocasión más clara del Madrid con un cabezazo a centro de Cristiano que ha ido a parar al palo de Pinto, muy seguro durante el primer tiempo. El portero gaditano había rechazado una acción de peligro de Cristiano Ronaldo (32') y ha cortado varias acciones de juego largo del conjunto madridista.
El Barça, en ascenso
En la segunda parte, los sensaciones y el juego han cambiado totalmente. El equipo de Guardiola ha reajustado las piezas y los azulgranas han podido combinar con mayor facilidad. El equipo se ha mostrado más seguro y a a cinco minutos de la segunda mitad, Pedro ha estrenado la casilla de las ocasiones con una llegada al vértice del área y un disparo que Casillas ha parado. Este ha sido el preámbulo de la ocasión más clara del partido: un gol anulado al mismo jugador canario tras una buena asistencia de Lionel Messi. Pedro estaba en fuera de juego y Undiano Mallenco acertó anulando la jugada.
Desde ese momento, Messi e Iniesta han gozado de varias ocasiones, en que las manos de Casillas han sido providenciales para el equipo de Mourinho.
Abanico de juego azulgrana ...
El Barça ha desplegado un auténtico abanico de juego que no ha sido recompensado con gol mientras que la presión de los madridistas se ha deshinchar y las penetraciones azulgranas han sido constantes. El Madrid ha pasado a un segundo plano, con un Özil desaparecido y sustituido por Adebayor, y un Cristiano Ronaldo irregular.
A pesar de este desequilibrio en la segunda parte, el Barcelona no ha podido romper el empate en el marcador y el partido ha desembocado en una prórroga donde el Madrid ha sabido transformar las ocasiones en algo más que estadísticas.
... Pero desequilibra Cristiano
En el minuto 102, una combinación de Marcelo con Di María; el argentino ha centrado para que Cristiano Ronaldo marcara de cabeza el primer gol del partido. El jugador portugués había avisado cinco minutos antes con una jugada personal que había salido a pocos centímetros del poste derecho de Pinto. El Barça con este gol no ha tenido ocasión de empatar con un Madrid cerrado detrás defendiendo el marcador.
Habrá más ocasiones para celebrar títulos. En Mestalla, este miércoles, no ha podido ser, pese al esfuerzo, la constancia y el trabajo. No es hora de bajar los brazos. Champions y Liga nos esperan.
pd.Que pena que el gol de pedro en fuera de juego,y que pena ver el juego violento de los mandriles para parar a los azulgranas,tb hay que decir que la delantera estuvo de pena.
El FC Barcelona vuelve con un punto de su visita al Santiago Bernabéu y mantiene los ocho de ventaja sobre el Madrid cuando sólo quedan 18 en juego. Messi y Ronaldo, en dos penaltis, goleadores del partido.
El primer clásico de la serie se resolvió con un empate, dos penaltis y un expulsado en un partido repleto de tensión que deja la Liga muy de cara al FC Barcelona, que mantiene todo su margen al frente de la clasificación. El encuentro fue intenso desde el inicio, con dos equipos radicalmente opuestos desde su configuración: Guardiola salió con todo su arsenal ofensivo y con Puyol, que reaparecía y que acabó lesionado, mientras que Mourinho dispuso un once eminentemente destructivo, sin Özil y con Pepe de medio centro.
Y así discurrió el partido. La posesión fue para el Barça, que mandó en el Bernabéu ante un Madrid centrado exclusivamente en el juego directo. Las ocasiones se repartieron para ambos bandos. También los penaltis, que permitieron al Barça avanzarse en el marcador con un gol de Messi y, cerca del final, poner las tablas a Cristiano Ronaldo. El Barça sigue ocho puntos por encima del Madrid, a falta de 18 por jugarse. Al final del partido, los azulgranas celebraron un empate que sabe muy bien.
Se juega en una sola dirección
El partido se desarrolló desde el inicio como le gusta al Barça, con el balón y la posesión en su poder. El Madrid, pasivo, esperaba atrás sin apenas presionar hasta su mitad de campo. El objetivo blanco era desactivar la ofensiva azulgrana, cosa que ha conseguido parcialmente a un precio muy alto: un 19% de posesión para el Madrid hasta el minuto 30. El encuentro, ayudado por un césped sequísimo, se jugaba casi a cámara lenta.
Decisivo Adriano
Con tanta posesión visitante, ha acabado llegando el peligro del Barça. En una jugada eterna, Messi ha estado a punto de anotar el 0-1 con una vaselina bien intuida por Casillas. Pocos minutos después, el equipo de Guardiola ha reclamado un penalti del portero blanco sobre Villa que el árbitro no ha señalado. El Madrid, menos defensivo y más suelto al final de la primera parte, ha creado casi todo su peligro a balón parado, sobre todo en una acción en la que Adriano ha sacado bajo palos y de cabeza un remate de Cristiano Ronaldo. Se llegaba al descanso con todo por decidir.
Ronaldo asusta, Messi marca
Las emociones fuertes han llegado en la reanudación. Un potente lanzamiento de falta de Cristiano Ronaldo a la madera ha abierto el fuego en la segunda parte. El Barça ha respondido rápidamente con un pase largo hacia Villa, derribado por Albiol dentro del área. Esta vez, el árbitro sí ha decretado penalti y roja directa para el central –que se perderá la final de Copa-. Messi lo ha anotado con toda la tranquilidad del mundo.
Empata el Madrid
A pesar del 0-1 y de jugar con un hombre menos, el Madrid no se ha venido abajo. Con Puyol lesionado –pidió el cambio por molestias en el muslo izquierdo- y Busquets de central, el FC Barcelona ha cedido en su dominio y ha perdido parte del control del juego. El encuentro se volvió de golpe más vivo y más intenso, el terreno preferido por los blancos, que lograron crear peligro cuando peor pintaban las cosas para ellos. En una de las llegadas blancas, el árbitro ha visto penalti de Alves sobre Marcelo. Ronaldo ha sido el encargado de transformarlo y poner un empate que deja la Liga muy de cara para el Barça.
El Barça ha certificado su clasificación para las semifinales de la Liga de Campeones sin sobresaltos al vencer por 0-1 en el campo del Shakhtar. Un gol de Messi antes del descanso ha servido para esfumar las ilusiones de remontada local.
El oficio azulgrana no ha dejado margen a la sorpresa en la vuelta de los cuartos de final de la Liga de Campeones. El equipo partía con el confortable cojín del 5-1 del Camp Nou y ha jugado bien sus cartas en los minutos iniciales, con concentración e inteligencia. Una vez frenado el ímpetu del Shakhtar le ha sentenciado a base de control y un gol en el minuto 43 de Leo Messi, supersónico. Aquí finalizó la eliminatoria porque así lo ha querido el Barça -con un enorme Víctor Valdés- ante un rival incrédulo, hipnotizado por su dominio.
Con los cinco sentidos
Persistía en la previa del partido el recuerdo de la vuelta contra el Betis y, a la hora de la verdad, el duelo en Donetsk no ha tenido nada que ver. En primer lugar porque en esta ocasión el Barça formaba con la mayoría de los jugadores habituales. Además, no se ha dejado sorprender al inicio por un Shakhtar que le discutía la posesión y que ha hecho intervenir Valdés en una oportunidad tempranera de Douglas Costa (min 8) y en otras aproximaciones menos comprometidas para el portero. La presión ucraniana dificultaba las transiciones de los de Guardiola, forzados en ocasiones a jugar en largo.
Dominio y gol visitante
Superados los instantes de más empuje local, el Barça ha empezado a combinar con cierta fluidez, lanzando las primeras advertencias, disparos lejanos. A la media hora ya deslumbraba. En pocos segundos de diferencia se habría podido adelantar, pero primero el defensa Rakitskiy salvó el gol de Adriano sobre la línea y después el portero Pyatov neutralizó la vaselina de Messi. Se acercaba a la diana el Barça y, justo antes del descanso, el mismo Messi marcaría el 0-1 con una rápida ejecución de control, regate y disparo desde el interior del área. El gol número 48 de la temporada para el pichichi de la Champions.
Momento para el descanso
El majestuoso Donbass Arena se tomaría la segunda parte de forma más contemplativa. El Shakhtar estaba apagado, el Barça cómodo y serio, y la eliminatòria decidida. A los catalanes les interesaba que el ritmo fuera pausado, sin alternativas. Y con un Mascherano colosal de central y un Valdés muy inspirado lo conseguían. Pep Guardiola se ha permitido el lujo de reservar a Piqué, Xavi y Villa para los próximos compromisos, de máxima exigencia en las tres competiciones.
Histórico
En las postrimerías Moreno ha estado a punto de encontrar el gol del honor saltando acrobáticamente, pero su toque no encontró portería (min 83). La victoria era del Barça, que se clasificaba con todos los honores para las semifinales de la Liga de Campeones. Estará entre los cuatro mejores de Europa por cuarto año consecutivo.
El Barça ha sumado tres puntos vitales al vencer al Almería, que se le había adelantado al inicio de un segundo tiempo apasionante. Dos goles de Messi, uno de penalti, y el de Thiago le permitirán visitar al Bernabéu con ocho puntos de margen.
Deberes hechos. El Barça visitará al eterno rival la próxima semana con ocho puntos de ventaja al frente de la clasificación de la Liga. Y todo gracias a la trabajada y sufrida victoria sobre el Almería. A pesar de su condición de colista, el cuadro andaluz ha sido el culpable de la poca finura inicial culé y ha sido capaz de poner el miedo en el cuerpo al estadio. El talento y el coraje, como es habitual, decantarían la balanza hacia los de casa.
Alineación con rotaciones
Pinto, que una vez recuperado de las molestias en un tobillo suplía a Valdés, ha vivido una jornada plácida (muy poco podría hacer en el gol del Almería, en su única aproximación seria). El Barça formaba con otras novedades respecto al reciente triunfo ante el Shakhtar, como Milito, Maxwell, Thiago y Bojan. Estos dos últimos han originado la primera ocasión del partido, en el minuto 15. El '9' se ha escapado con habilidad y velocidad por la derecha y Thiago remató alto su centro desde la línea de fondo.
Ritmo 'in crescendo'
Hasta entonces, el Almería había retenido bien al líder, que se le encallaba la circulación del balón al atravesar el terreno contrario. Los de Roberto Olabe se mostraban ambiciosos, dibujando una línea defensiva adelantada y llegando hasta forzar cuatro córners al principio (min 20). El equipo ha reaccionado intensificando su dominio. Liderado ofensivamente por Messi, ganaba verticalidad y afinaba la puntería. El ritmo de juego había crecido y las oportunidades locales se sucedían.
De sgracia en la reanudación
El comienzo de la segunda parte no ha tenido nada que ver con el de la primera. Asumía más riesgos el Barça y Villa -que a la media hora había entrado por el lesionado Bojan- remató al palo. A continuación, Corona ha culminado un contraataque apuntándose el 0-1. La respuesta del vigente campeón sería inmediata: el portero Diego Alves ha cometido un claro penalti sobre el Guaje y Messi no perdonaría la tercera pena máxima a favor del campeonato.
Thiago y Messi, al rescate
El partido había enloquecido, el Camp Nou rugía y el Barça atacaba y atacaba. La entrada de Pedro por Milito ha reubicado a Mascherano de central. Se la jugaba Guardiola. En su primera intervención, el canario ha enviado al lateral de la red un rechace de Diego Alves a disparo de Villa. El balón era sólo azulgrana. El terreno de juego hacía bajada hacia el lado del Almería y el 2-1 aparecería de la forma más imprevista, siendo Thiago quien remataba fantásticamente un córner.
A partir de ahí, el Almería se abriría y sobreviviría hasta los instantes finales, cuando Messi le ha clavado la estocada. Un nuevo golpe a la Liga, básico siete días antes del clásico.

El equipo azulgrana superó sin problemas al Vilassar por un claro 6-0 y logró de esa manera el primer título de la temporada en las categorías inferiores del club.
Con la victoria, el Barça se queda con 72 puntos, veinte más que el Espanyol, segundo, y que aún ganando su partido de esta jornada ya no podría alcanzar al conjunto culé, que tan solo ha perdido un partido de los 25 jugados.


El FC Barcelona ha puesto pie y medio en las semifinales de Champions tras golear por 5-1 al Shakhtar Donetsk en el Camp Nou, en un encuentro trepidante en el que Iniesta, Alves, Piqué, Keita y Xavi han anotado por parte local.
Cuando Guardiola advertía antes del partido del peligro del Shakhtar Donetsk no era por capricho. Barça y Shakhtar han protagonizado esta noche un encuentro eléctrico po
r sus numerosas ocasiones de gol en ambas áreas y por su enorme intensidad, que ha recordado en muchos momentos a aquel épico y recordado partido entre el Barça y el Dinamo de Kíev de hace casi dos décadas. Ha salido vencedor de este duelo el conjunto de Guardiola, el más acertado de ambos de cara a puerta, sobre todo gracias a la genial definición de su segunda y tercera línea, con Iniesta, Alves, Piqué, Keita y Xavi como goleadores.El Barça gana en el campo del Villarreal y logra ocho puntos de ventaja al frente de la Liga. El gol de Piqué en la segunda parte ha reflejado la aplastante superioridad de los de Guardiola, que han contado con un inconmensurable Valdés.
Conocedor del inesperada tropiezo del perseguidor, el Barça ha asaltado el siempre complicado campo del Villarreal para llevar a cabo el gran golpe de efecto a la Liga. Lo ha hecho con un once poco habitual por las bajas, con Messi suplente y con los cuatro fichajes titulares. Con todo, no ha habido discusión por el balón. Sólo ha sido del líder, campeón en actitud y sacrificio. La enésima demostración de fuerza barcelonista se ha concretado en una segunda parte sensacional. No hay quien pare ni quien pueda seguir a este Barça a velocidad de crucero.
San Víctor Valdés
Thiago y Valdés han sobresalido en un Barça autoritario y concentrado de entrada. El joven canterano -que estrenaba titularidad en la Liga- era la figura más creativa del mediocampo, porque Iniesta arrancaba desde el extremo derecho y a su alrededor Mascherano y Keita batallaban con Marchena y Bruno. El Villarreal cedía la iniciativa, pero, sin embargo, ha tenido las dos primeras oportunidades mediante Rossi. Un monumental Valdés ha salvado las incursiones del italiano, un peligro por su velocidad.
Control total
El Barça, impecable en la presión, controlaba la situación, aunque con poca profundidad y precisión en los metros finales. Le costaba conectar con Villa, que la ha tenido poco antes del descanso. A la media parte se llegaría con El Madrigal impaciente por el dominio cada vez más intenso de los visitantes. Premonitorio. El Villarreal había renunciado a su estilo atrevido para ganar en sobriedad.
Entra Messi y marca Piqué
Dos disparos amenazantes de Iniesta y Villa han abierto el segundo acto. El conjunto azulgrana iba a por los tres puntos y rápidamente Leo Messi se sumaría a la misión (min 52). El submarino amarillo ha respondido introduciendo a Nilmar, quien ha oxigenado a sus compañeros. Los dos equipos afrontarían los instantes decisivos con todo. La dinámica seguiría siendo la misma. El Barça estaba pletórico y ha obtenido el premio que se merecía en un córner peinado por Busquets y resuelto por Piqué a bocajarro. Un gol valiosísimo.
Aparición decisiva del '1'
Suponía la recompensa que buscaba el Barça por insistencia y, al mismo tiempo, la estocada al Villarreal, sin apenas fuerzas para la reacción. Eso sí, Cazorla ha tenido el empate con un remate a placer desde el área pequeña y Víctor Valdés ha hecho una de las paradas de la temporada. El portero reivindicaba así su papel fundamental en una victoria clave. Posteriormente vería la quinta amarilla junto con Busquets.
Conscientes de la importancia del triunfo, los jugadores lo celebrarían sobre el césped de El Madrigal. Hubo saltos de alegría. Habían ampliado su ventaja sobre el Madrid a ocho puntos.